Viento cruzado
Enviado por Alberto en Noviembre 08 2009 00:07:55
Hacia tiempo que no tenía una experiencia con viento cruzado. El otro día amaneció despejado y me fuí al campo de vuelo. Conforme hacia la revisión y repostaba gasolina el cielo se fué llenando de nubes y un viento frío del norte comenzo a soplar a ráfagas. No hice mucho caso de éstas señales porque ya estaba terminando la revisión y tenía muchas ganas de volar.

Así que me fuí al aire. Nada más levantar las ruedas del suelo ya comprendí que aquello tenía mala pinta, el avión parecía una lavadora, ahora lo veía claro: viento del norte que cruza la sierra y viene cargado de rotores y vorticidad, es decir turbulencias secas muy incómodas cuando no peligrosas. Asciendo bastante intentando buscar un aire más calmado pero nada, me doy una vuelta para tranquilizarme y me preparo para volver al suelo. Paso por la vertical del campo y veo con preocupación que en pocos minutos el viento ha pasado de moderado a fuerte, la manga tiembla nerviosa completamente estirada y cruzada a la pista. Hago un esfuerzo e intento recordar cuando fué la última vez que tome con un viento completamente cruzado de esta intensidad, la respuesta es clara: nunca.

Mientras me dirijo al tramo de viento en cola voy haciendo un ensayo mental del aterrizaje, repitiendome a mi mismo: posición del cangrejo en la senda de planeo y "palanca al viento y pie contrario" desde un poco antes de la recogida, justo lo que pida el avión para mantenerse alineado con la pista. Recordaba cómo en otras ocasiones, ciertamente con viento cruzado de menor intensidad, la maniobra del cangrejo y la recogida me salían de forma intuitiva, pero me preguntaba si en esta ocasión mi mente funcionaria igual.

Tras un par de ensayos mentales más, me encuentro en final, saco la mitad de flaps y casi sin darme cuenta adopto la posición del cangrejo y tras unos segundos me veo haciendo la recogida, piso con decisión el pedal izquierdo y fuerzo un poco más de lo necesario la "palanca al viento", el avión flota y parece que no va a tocar nunca, toco con una rueda y después con la otra, lo dejo rodar un poco y después aplico frenos gradualmente pero con fuerza, apuro toda la pista. Mientras giro y ruedo hacia los hangares no levanto la guardia pues recuerdo haber leido casos en los que fuertes ráfagas de viento levantan aviones por la cola o por un plano haciendolos volcar.

Todo se resuelve sin novedad y felizmente, pero lo quería contar porque ha sido la toma con viento cruzado más fuerte que he tenido que hacer hasta ahora.